Su informe patológico de la enfermedad nodular folicular de la glándula tiroides

por Jason Wasserman MD PhD FRCPC
Enero 30, 2026


Enfermedad nodular folicular es un benigno Afección (no cancerosa) en la que la glándula tiroides contiene uno o más nódulos. Un nódulo es una zona redondeada donde las células tiroideas han crecido más de lo habitual. La tiroides es una glándula pequeña con forma de mariposa ubicada en la parte anterior del cuello que ayuda a controlar el metabolismo mediante la producción de hormonas tiroideas.

Cuando hay muchos nódulos, la afección suele denominarse bocio multinodular. La enfermedad nodular folicular es muy común, especialmente en adultos, y la mayoría de las personas con esta afección nunca desarrollan problemas graves.

Este artículo explica qué significa la enfermedad nodular folicular en un informe patológico, cómo se realiza el diagnóstico, qué patólogos observar bajo el microscopio y cuándo se pueden recomendar más pruebas o seguimiento.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad nodular folicular?

La mayoría de las personas con enfermedad nodular folicular no presentan síntomas. Los nódulos suelen detectarse durante una exploración física de rutina o en estudios de imagen realizados por otro motivo.

Cuando se presentan síntomas, suelen estar relacionados con el tamaño o la cantidad de nódulos, no con el cáncer. Los síntomas pueden incluir un bulto visible o hinchazón en el cuello, sensación de plenitud o presión, o dificultad para tragar o respirar si la tiroides está agrandada.

Con menos frecuencia, algunas personas presentan síntomas relacionados con el desequilibrio de la hormona tiroidea, como fatiga, cambios de peso, palpitaciones o sensibilidad al calor o al frío. Estos síntomas dependen de si la tiroides produce demasiada o muy poca hormona.

¿Qué causa la enfermedad nodular folicular?

La causa exacta no siempre se conoce, pero varios factores pueden contribuir. La deficiencia de yodo puede provocar agrandamiento de la tiroides y la formación de nódulos, ya que el yodo es necesario para producir la hormona tiroidea. Los factores genéticos también influyen, ya que los nódulos tiroideos y el bocio pueden ser hereditarios.

La inflamación tiroidea crónica, como la tiroiditis de Hashimoto (una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca la tiroides), también puede promover la formación de nódulos. Además, la estimulación prolongada de la tiroides por la hormona estimulante de la tiroides (TSH) puede favorecer el crecimiento de nódulos con el tiempo.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad nodular folicular?

El diagnóstico generalmente se realiza mediante una combinación de evaluación clínica, imágenes y, a veces, toma de muestras de tejido.

Los médicos suelen detectar los nódulos por primera vez durante una exploración física del cuello. Posteriormente, se realiza una ecografía tiroidea para evaluar el tamaño, la cantidad y la apariencia de los nódulos. La ecografía no puede diagnosticar el cáncer por sí sola, pero ayuda a identificar nódulos que podrían requerir una evaluación más detallada.

Si un nódulo tiene características preocupantes o es grande, se debe realizar una biopsia por aspiración con aguja fina (PAAF) Se puede realizar una biopsia. Esto implica el uso de una aguja fina para recolectar células para su examen microscópico. Si se extirpa quirúrgicamente parte o toda la tiroides, un patólogo examina el tejido para confirmar el diagnóstico y descartar cáncer.

Características microscópicas de la enfermedad nodular folicular

Al examinarse al microscopio, la enfermedad nodular folicular muestra una mezcla de tejido tiroideo normal y nódulos formados por células foliculares (las células que normalmente producen la hormona tiroidea). Los nódulos suelen estar bien definidos, pero no encapsulados, a diferencia de los tumores verdaderos.

Un hallazgo frecuente son los folículos hiperplásicos, es decir, agrandados o con forma irregular. El coloide, una sustancia espesa y gelatinosa que normalmente se almacena dentro de los folículos, suele ser abundante.

Con el tiempo, los nódulos pueden presentar cambios degenerativos, que son signos de envejecimiento más que de cáncer. Estos pueden incluir fibrosis (tejido cicatricial), formación de quistes (espacios llenos de líquido), hemorragia (sangrado), calcificaciones y acumulaciones de células inmunitarias que depuran la sangre vieja. Estos hallazgos son comunes y previsibles en los nódulos tiroideos benignos.

¿Cuál es el riesgo de cáncer en la enfermedad nodular folicular?

La enfermedad nodular folicular es una afección benigna. Sin embargo, como cualquier glándula tiroides, una tiroides con enfermedad nodular folicular también puede desarrollar cáncer. Si se identifica un tumor canceroso, se describirá por separado y con claridad en el informe patológico.

El riesgo general de cáncer de tiroides es bajo, pero no nulo. Por ello, los médicos prestan especial atención a los nódulos que crecen rápidamente, se sienten firmes o fijos, o presentan características sospechosas en la ecografía.

Un historial de exposición a la radiación en la cabeza o el cuello, especialmente durante la infancia, también aumenta la preocupación. Si se presentan características preocupantes, se podrían recomendar pruebas adicionales, como una ecografía repetida, una biopsia o una cirugía.

¿Cuál es la diferencia entre la enfermedad nodular folicular y el bocio?

Un bocio significa que la glándula tiroides está agrandada. La enfermedad nodular folicular se refiere específicamente a la presencia de nódulos. Cuando una tiroides agrandada contiene múltiples nódulos, se suele utilizar el término bocio multinodular.

¿Qué significa si está presente un nódulo adenomatoide dominante?

Un nódulo adenomatoide dominante es el nódulo más grande de la tiroides. Los nódulos adenomatoideos son benignos, pero requieren mayor atención debido a su mayor probabilidad de causar síntomas o ser motivo de preocupación en las pruebas de imagen. El patólogo examina cuidadosamente el nódulo dominante para asegurarse de que no presente características de cáncer ni cambios precancerosos.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Tengo un solo nódulo tiroideo o varios nódulos?
  • ¿Había un nódulo dominante?
  • ¿Son normales mis niveles de hormona tiroidea?
  • ¿Necesito tratamiento o sólo seguimiento?
  • ¿Con qué frecuencia debo revisarme la tiroides?
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